lunes, 5 de noviembre de 2012

HUGO PRATT: LA GRAN AVENTURA


Si tenemos que hablar sobre el sentido de la gran aventura en los comics no podemos jamás dejar de lado a la genial pluma creativa del gran Hugo Pratt, un auténtico maestro que ha sabido perdurar a lo largo de los años y se ha transformado en un auténtico pilar creativo de este género tan particular.

Hugo Eugenio Pratt nació en Italia el 15 de junio de 1927 y su vida se caracterizó, tal cual lo hacían sus personajes, por sus constantes viajes a lo largo de todo el mundo y su espíritu aventurero. 

Luego de culminada la Segunda Guerra Mundial, junto a Alberto Ongaro, Dino Battaglia y Mario Faustinelli, crearía la revista de historietas "Asso di Picche".

En 1949, llegó a la Argentina en donde trabajó como editor para la Editorial Abril. Allí tuvo la oportunidad de conocer a varios artistas de la talla de José Luis Salinas, José Muñoz, Francisco Solano López y, como cabría esperar, el guionista Héctor Germán Oesterheld

Junto a este último realizó las ilustraciones para historietas tan importantes como Sargento Kirk (1952), Ticonderoga (1957/58) y Ernie Pike (1957/59) que fueron publicadas por la Editorial Frontera con un marcado éxito. También tuvo la oportunidad de transformarse en autor integral con Ana de la Jungla, Capitán Cormorant y Whelling.

A fines de la década del 50 hizo nuevamente las valijas y se mudó a Inglaterra, en donde trabajó para la Fleetway Publications (dibujando historias de carácter bélico) y estudió en la Real Academia de Acuarela.

Posteriormente regresó a su Italia natal en 1962, iniciando su colaboración en la publicación "Il Corriere dei Piccoli".

Pero su mayor, y quizá mejor, obra fue sin duda alguna la de un enigmático aventurero conocido como Corto Maltes. Su primera aparición, que data del año 1967 con la mítica La Balada del Mar Salado, fue publicada en la revista "Sargento Kirk" italiana. 

A partir de 1970, ya totalmente deslindado de esta última publicación, Pratt de dedica de lleno a su personaje favorito, cuyos episodios fueron publicados en la revista francesa Pif. Más tarde llegarían sus mejores historias alrededor de este personaje, tal fue el caso de Corto Maltes en Siberia, Fábula en Venecia y La Casa Dorada de Samarcanda

La sencilla complejidad de sus trabajos, en donde se amalgamaban soberbiamente los mundos oníricos con la realidad, dotan a la obra de un poderoso estilismo visual que rememora las viejas obras de autores como Milton Caniff (Terry y los Piratas), Will Eisner (The Spirit) y Alex Raymond (Flash Gordon).

Sus arquetípicos personajes, sus exóticos paisajes, la rigurosa veracidad histórica que rodea dichas aventuras, la magia presente en cada una de las viñetas y la personalidad tan particular del héroe, cautivaron al público lector que inmediatamente catapultó al autor y su notable creación hacia la fama.

Hacia fines de los sesenta y principios de los setenta, Hugo Pratt se había transformado en un indiscutible maestro de la aventura, con obras como Los Escorpiones del Desierto (1975), Jesuita Joe (1980), Cato Zulu (1984), El Gaucho (1991) y Verano Indio(1983), estos dos últimos junto a Milo Manara.
Y como todos los mortales que pueblan estas tierras al borde del universo, Hugo Pratt abandonó esta existencia en 1995, dejando tras de si toda una impronta creativa que aun maravilla a todo aquellos que se acercan a la obra de este gran maestro de la aventura.

LA ÚLTIMA ENTREVISTA A HUGO PRATT
Por Graziano Origa y Bepi Vigna (nota aparecida originalmente en El Centro del Fumetto -http://web.tiscali.it/centrodelfumetto/index.htm- y publicada en http://dreamers.com/corto/ultipratt.html)

En el estéreo suena música de guitarra, alegre y exótica, al otro lado el cielo se refleja en las aguas del Lago Leman.

P: ¿Sería correcto decir que en el fondo Hugo Pratt ha hecho siempre el mismo tebeo, un poco como Fellini hacia siempre el mismo film?

R: No es del todo así. Ésta impresión nace del hecho de utilizar los mismos personajes aunque en historias diferentes. El Teniente Tenton de "Los escorpiones del desierto" nos los podemos encontrar también en "Ana de la Jungla" y en "Corto Maltés". Es como si estuviera jugando una gran partida de ajedrez. Es la lección que aprendí de Milton Caniff. Él movía también sus peones... Dragon Lady y Burma se encontraban y esto les hacía importantes.

P: Siempre habla de Caniff. ¿Lo considera su gran maestro?

R: Yo hablo siempre de Caniff porque tiene una elegancia extraordinaria. Él ha revolucionado el tebeo del dibujo lineal, pasando a ser un gran representante de la llamada "Escuela de la línea clara". Todo vale. El dibujante de líneas puras no existe. O el dibujante es bueno o no lo es.

P: Siguiendo con Caniff ¿qué el lo que más le ha influenciado del autor?

R: La primera vez que leí  "Terry y los piratas" me enamoré del dibujo de Caniff, también soñaba con Lyman Young, el de  Cino y Franco. Young es un gran narrador de historias africanas y ha hecho soñar a más de una generación. En su día tuvo la inteligencia de coger como ayudante a Alex Raymond; en la obra Tim Tyler´s Luck bajo su tinta encontramos cierto toque de Raymond. Young ha dibujado una de las más bellas páginas de la historia del tebeo. Con gran personalidad, un estilo elegante y sexy. Derrochando una sensualidad única. 
    “De joven, en el 35, antes de partir hacia Etiopía, leía "L'Avventuroso", que publicaba un gran dibujante que pocos recuerdan. Era Will Gould, el autor de Red Barry y Bob Star. Fue este autor el que hizo que me atrajera el dibujar. El estilo de Gould era de una dinámica y modernidad sin igual. El expresaba la personalidad de sus personajes a través de magnificar ciertas características y, a partir de un trazo esencialmente realista, se salía siempre un poco de los esquemas deviniendo hacia la caricatura. Una vez Gould escribió una introducción a una de mis obras. Tras haber visto mis dibujos me mandó una carta donde decía que me parecía a un boxeador en busca del KO. Decía: "... usted, Mister Pratt... es capaz de introducir el plumín o el pincel en un frasco de tinta china para conseguir unas manchas perfectas, de la misma manera precisa y segura con que el boxeador parte al ataque". ¡Me hizo un buen cumplido! Este símil del boxeador fue acertado. Aún conservo esa carta. Gould moriría borracho mientras fumaba un cigarrillo. Le tuve cerca, le iba a pagar el viaje para venir desde América hasta Lucca, pero por teléfono me dijo: "¿Qué tal si me pagas el viaje desde california hasta Nueva York?" A lo que yo pensé... ¡Esto es algo propio de un famoso! Pero a pesar de todo él ha sido uno de los grandes maestros, uno de esos que han dado clase al cómic. Como Alex Raymond, que con Flash Gordon convulsionó el mundo de los niños haciéndolos soñar con ciudades aéreas.

P: ¿Y al principio?

R: Al principio iba hacia el Art noveau, a la libertad, a intentar ser un dibujante como Windsor McCay. Su Little Nemo cuando soñaba viajaba a mundos increíbles, con flores gigantescas. Se perdía en un tiesto de margaritas y estás margaritas acababan siendo una jungla.

P: Siempre cita a autores americanos.

R: Si, admiro a los americanos pero tengo que decir que los americanos han tomado prestadas cosas de Europa, de nuestra arquitectura, de nuestra poesía y de nuestra pintura. Se puede ver que Alex Raymond ha bebido de la arquitectura europea, observaremos que imita la estética de Gaudí, el arquitecto que ha realizado tantas obras estupendas en la ciudad de Barcelona y que nunca me cansaría de mirar. Por no hablar del impresionismo tan imitado sobre todo por los japoneses.

P: Diga a cuál de sus colegas italianos ha admirado o con quien haya tenido mayor relación.

R: Son todos muy buenos. Mario Faustinelli me dio la oportunidad de hacerme dibujante. Cabe recordar a Dino Battaglia, todo un poeta del dibujo. Excelente también es Grazia Nidasio, que se anticipó a todos con su "Valentina Mela Verde". Gozaba de un estilo muy elegante y sus personajes eran... muy “dandi”. Su lectura deja buen recuerdo. Siempre he disfrutado de buenos compañeros de trabajo.

P: ¿Y Sergio Toppi?

R: Toppi es una persona exquisita, un grandísimo artista del pincel, un escultor de la imagen. Se le puede considerar un descendiente de la escuela que inauguraran Frank Godwin, Dana Gibson, y antes todavía Remington y Doré.

P: Sergio Toppi, Dino Battaglia, Grazia Nidasio. Estos nombres trabajaron en los años sesenta en el "Corriere dei Piccoli".

R: Si, fue justo al volver de Argentina. Recuerdo ir al  "Corriere" y me presentaron a Carlo Triberti. Me llevó Faustinelli. Triberti era austero como director, no se atrevía ha hacer innovaciones, recordaba el "Corriere dei Piccoli" de cuando era pequeño y pretendía conservarlo de la misma manera. Revisó mis trabajos mientras fumaba en pipa y dijo... "Sí, veremos qué se puede hacer". Yo comprendí al instante que no iba bien la cosa. Entonces fui donde Gian Carlo Francesconi, que era el redactor jefe. Francesconi me parecía un tipo moderno: era joven, con aspecto transgresivo, con una gran barba. "Lo siento", le dije, "he venido para pedir trabajo, pero aquel, el jefazo me ha estado dando largas. ¿Puedes echarme una mano?". Él se puso a leer y dijo... "de acuerdo, a mi me parece que están bien, eso creo". Y me puso a trabajar. Es de esas personas que te ayudan en la vida. El haber sido ayudado es lo que me hace sentir el deber de ayudar a los más jóvenes. 

P: En el "Corriere dei Piccoli" estuvo en pugna continua.

R: Si, yo soy alguien que pelea, soy un "fighter"... pero esto me ha supuesto estar muchas veces con el agua al cuello. Un ejemplo fue la de hacer una especie de insurrección al "Corriere della Sera", porque hacían firmar un contrato. Yo no acepté mientras que el resto firmaron todos.  La única que me apoyó y se quedó a mi lado fue Iris De Paolis. ¡Gran compañera de lucha, Iris De Paolis! Era argentina y espléndida dibujando escenarios: hacía una pequeña comedia del arte en viñetas.

P: ¿Y Leone Cimpellin?

R: También Cimpellin es bueno. Estaba condicionado por sus problemas, pero era una bella persona. Por supuesto a menudo se veía obligado a aumentar la agresividad por el negocio.

P: En aquellos años realizó un bonito cómic histórico: "Le avventure di Fanfulla".

R: Fanfulla es importante porque significa un cambio en mi estilo. Había adoptado un dibujo muy poco libre, respetando al pasado. Recuerdo que algunos colegas del "Corriere dei Piccoli" fueron a quejarse donde Triberti, diciendo que yo trabajaba demasiado rápido. Tenía que hacer algo sobre Florencia, y Florencia, en su opinión, no se veía en el dibujo. Yo había dibujado tres cipreses y un camino hacia una capilla. ¡A mi parecer eso era la Toscana!

P: En 1966 el encuentro con Florenzo Ivaldi.

R: Vino a ofrecerme trabajo cuando yo no tenía nada que hacer. Me compró unos originales y en poco tiempo me propuso hacer una revista titulada "Sergente Kirk". Y aquí es donde nace Corto Maltes. No podía haber previsto que fuera a convertirse en un personaje tan importante, al principio no era más que uno de los protagonistas de "Una balata del mare salato". Él título es este, con el artículo indeterminado, a pesar de que Mondadori lo titulara "La ballata", haciéndolo más vulgar. En Italia se pierde siempre el sentido más poético y oculto de las cosas.

P: También ha trabajado con algunos grandes guionistas. Cuénteme algo de esto.

R: Héctor Oesterheld ha sido el más grande que yo he encontrado. Era capaz de transformar un gag en una pequeña novela gráfica, con dibujos de otro evidentemente. Era el maestro del relato, capaz de contar una historia en tres páginas. Otro muy bueno es Mino Milani. Con quien era fácil trabajar. Creo que no hubo nadie que contara mejor que él mediante el cómic el resurgimiento italiano.

P: ¿Qué opina del editor Sergio Bonelli?

R: Es ¡El Editor! Un gran editor. Merecería la pena estudiar a fondo a Bonelli, porque es alguien que se arriesga a hacer ediciones populares, sobre cualquier cosa, a pesar de las revueltas políticas, un tipo inteligente. Y muy bueno escribiendo guiones. Más que Tex a mi me divierte Mister No, este tipo que viaja por la Amazonía. Es el personaje que más se parece al propio Bonelli. Aunque realice este viaje es un tipo más bien poco aventurero. Me alegro de no trabajar con Bonelli, porque si yo fuera uno de sus empleados habríamos litigado ya muchas veces.

P: Hablemos de pintura.

R: No, en Italia no conocemos demasiado nuestro arte. Pensamos en la pintura barroca, el siglo diecisiete napolitano camino del dieciocho. Existen cuadros bellísimos en el mercado napolitano que nadie conoce. No soy capaz de entender una cosa: si se habla tanto de Van Gogh, Gauguin, Cézanne, grandes figuras, como es posible que no se diga nada sobre el Macchiaioli italiano ¡Pensemos en Fattori! El hecho es que el arte italiano está unido a la moda. Klimt y Egon Schiele son conocidos porque alguien decidió que lo fueran. Ahí está Sgarbi, siempre en televisión, que dio a conocer a Norman Rockwell al organizar en Italia una muestra con todas las portadas del "Saturday Evening Post". Fue Sgarbi el que comenzó a decir que Rockwell es un gran pintor, mientras que el resto del mundo no le consideraba más que un mal ilustrador. Pero Rockwell no tiene nada que envidiar a los pintores Flamencos. Aplaudo que Sgarbi hablara de Rockwell, tenemos que estarle agradecidos por sus méritos. Hizo un buen trabajo. Sé que discute con Federico Zeri, que es un snob. También Zeri es bueno, no hay que desmerecerle, pero me gusta más Sgarbi.

P: Con el número de Julio, la revista "Corto Maltese" ha terminado de publicarse.

R: Si, han sido casi diez años de publicación ahora en Octubre. Los Rizzoli decidieron cerrar la publicación, pensaron que no era rentable, perdían un montón de dinero. Mas entre tanta revista sofisticada "Corto Maltese" era la mejor. Vendía entre 16 o 17 mil copias, cuando el resto no alcanzan esa cifra. Cerrar una revista como aquella, donde presentar a grandes dibujantes y grandes escritores, es como acabar con un pedazo de cultura. No es casual que todo el mundo hable de ello, que todo el mundo lo lamente. Todavía los Rizzoli pueden tratar de mantener "Corto Maltese" ya que dijeron que era su mejor publicación, pero probablemente la cosa ha cambiado desde entonces. Parece que se cierra un ciclo. Y yo ahora tengo que finalizar una historieta.

P: La última viñeta es significativa.

R: Sí, es un personaje que dice: "Divirtámonos un poco". 

PRATTOLOGIA ILUSTRADA
Asso di picche (As de picas -1945).
Ray e Roy (1946).
Sloogan e i piani scomparsi (1946).
Silver-Pan (1946).
Indian River (1946).
Un allegro Nattale (1946).
Indian Lore (1947).
Allan delle stelle (1948).
April e il fantasma (1949).
Junglemen (1949).
Ray Kitt (1951).
El cacique blanco (1951).
Sargento Kirk (1952), con guiones de Héctor Oesterheld.
Legión extranjera (1954).
Ticonderoga (1957-1958), con guiones de Héctor Oesterheld.
Ernie Pike (1957-1959), con guiones de Héctor Oesterheld.
Lobo Conrad (1958).
Ana de la jungla (1959).
Battle Britton (1959).
The Iron Fist (1960).
Pathfinder (1960).
The Crimson Sea (1960).
Up the Marines! (1960).
Strongpoint (1960).
The Bayonet Jungle (1961).
Dark Judgement (1961).
Night of the Devil (1962).
The Big Arena (1962)
Capitan Cormorant (1962).
Fort Wheeling (1962-1995).
Billy James (1962).
Le leggende indiane (1962).
Battle Stations (1963).
L'epopea dell'America (1963).
Le avventure di Simbad (1963)
Le avventure di Ulisse (1963).
L'Oddisea (1963).
Kiwi il figlio della giungla (1963).
L'ombra (1964), con Alberto Ongaro.
I giganti burloni (1964).
Los héroes siempre regresan (1965).
L'avventure di Ercole (1965).
L'isola del tesoro (La isla del tesoro -1965).
Corto Maltés (1967-92): La balada del mar salado (1967)/Bajo el signo de Capricornio (1970)/Siempre un poco más lejos (1970)/Las célticas (1971)/Las etiópicas (1972)/Corto Maltés en Siberia (1974)/Fábula de Venecia (1977)/La casa dorada de Samarcanda (1980)/La juventud de Corto Maltes (1985)/Las helvéticas (1987)/Mu (1988).
Il ragazzo rapito (1967).
Fanfulla, con guion: Mino Milani (1967).
Luck Star O'Hara (1968).
Los escorpiones del desierto (1969-92):
Les scorpions du désert [episodio 1] (1969-73).
Piccolo chalet... (1975).
Vanghe Dancale (1980).
Dry Martini Parlor (1982).
Brise de mer (1992).
Sven - L'homme des Caraïbes (1976).
La mancumba del gringo (1977).
Al oeste del Edén (1978).
Jesuita Joe (1980-84).
Sogno di una Biennale di fine Estate (1982).
Verano indio, con dibujos de Milo Manara (1983).
Cato Zulú (1984-88).
George e Arabella (1986).
El gaucho, con dibujos de Milo Manara (1991).
Baldwin 622 (1992).
Un cuore garibaldino (1992).
In un cielo lontano - 70 anni di aeronáutica militare / En un cielo lejano (1993).
Saint-Exupéry - El último vuelo - Le dernier vol. (1994).
Morgan (1995).
Uomini a sei zampe (1996, inconcluso).


-GALERÍA DE IMÁGENES-


CORTO MALTÉS
¿Que se puede decir de este personaje que no haya sido dicho tantas veces por tantos especialistas del tema? Corto Maltes es la aventura en su estado más puro.
El trabajo que pueden ver a continuación corresponde a algunas viñetas de sus ediciones y trabajos realizados con acuarelas, uno de los platos fuertes de este gran maestro del comic.


















MUJERES
Las mujeres nacidas de la mente de Pratt jamás pasaban desapercibidas, pues las mismas poseían personalidades muy marcadas que se encargaban de definirlas. Lejos de ser el sexo débil, estas exóticas y misteriosas damas se plantaban de igual a igual con sus contrapartes masculinas y más de una vez ponían a prueba los buenos sentimientos del Corto.












SARGENTO KIRK
Esta creación (que realizó junto a Hector G. Oesterheld en 1953) se centra en la historia de un suboficial del ejército norteamericano que asiste horrorizado a la masacre de una tribu indígena, llevada a cabo por quienes consideraba sus camaradas. Esto lo llevará a transformarse en un desertor y un luchador por las causas que considera justas. La novedosa temática presente en la misma, en donde los roles de soldado blanco bueno e indio malo son totalmente trastocados, llegó a ser uno de los grandes éxitos de la Editorial Frontera.


ERNIE PIKE
Creado por el tanden Oesterheld-Pratt en 1957, la historia de este periodista que narraba de manera humanista los terribles hechos acontecidos alrededor de la Segunda Guerra Mundial, se basaba en la auténtica vida de un corresponsal de guerra llamado Ernest Pyle. Su profundo caracter antibelicista, a pesar de las crudas escenas presentadas en sus viñetas, dotaron a la obra de una impronta única en su género.


UNIFORMES
Los dibujos de Hugo Pratt se caracterizaban por su rigurosidad histórica. Ello se debía a que el genial veneciano realizaba todo tipo de investigaciones históricas y culturales con el fin de que su obra fuera lo más realista posible. Acá debajo podrán ver apenas una parte de sus bocetos para los trajes militares.


MISCELANEAS













2 comentarios:

  1. Magnífica entrada sobre el gran Hugo Pratt, muy completa y lo que es más, tremendamente didáctica para todos aquellos que desconozcan la obra del artista y deseen tener un primer contacto con ella. Gran trabajo.

    Un saludo.

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  2. Querido amigo: esa es la idea de Imaginarte, informar y no transformarse en una mera página con imágenes (que hay muchas y, por lo general, mejores que esta). es mi idea transformar este blog en un punto semiprofesional en donde podamos conocer artistas muy conocidos y otros que apenas si son nombrados, sus técnicas de dibujos y su forma de pensar. Me alegra mucho tenerte presente, ya que tu aliento me ayuda a crecer. Un abrazo.

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